El Pantocrator

 

 

La primera imagen que apareció en el arte cristiano fue la imagen de Jesucristo, convirtiéndose en símbolo por excelencia, un medio para el culto y para la evangelización. Por una parte servia como objeto de culto para los creyentes, pero tambien para la evangelización a los paganos.

 

Habitualmente lo encontramos en figura de medio cuerpo, siguiendo la teoría de los tres círculos, en cuanto a composición. Va vestido con los ropajes imperiales: chiton habitualmente de color rojo púrpura, símbolo de su naturaleza divina, que va oculta por el maphorion de color azúl, símbolo de su naturaleza humana.

 

Con su mano derecha bendice, y con la izquierda sostiene el libro de los Evangelios. Aparece como Justo Juez, de hecho habitualmente aparece en el libro algun texto alusivo al libro del Apocalipsis.

 

No pasaremos por alto la posición de la mano. Los tres dedos juntos hacen referencia a la Santísima Trinidad, mientras los otros dos hacen alusión a su doble naturaleza, humana y divina.

 

La cabeza esta rodeada por un nimbo donde se inscribe una cruz, con tres letras griegas: ΌΩΝ, “ el que es”.

 

Tambien aparece la inscripción ΙС ΧС, Jesus Cristo.

 

En alguna ocasión, suelen aparecer otras inscripciones, haciendo alusión a la tipología compositiva: Ό ΠΑΝΤΟ ΟΑΤΟΡ, Pantocrator, Sabiduría divina, Fuente de vida…